8|PÀGINA FEDERAL

Visita a Tecnópolis

Decir presente mirando al futuro

El reloj marcaba las 5 de la mañana cuando arribamos al Aeropuerto "Gobernador Francisco Gabrielli" de la Provincia de Mendoza. La noche aún mantenía su presencia y una mezcla de sensaciones y sentimientos se reflejaba en las caritas de los estudiantes que aguardaban, expectantes, para abordar el avión que los trasladaría a la Provincia de Buenos Aires.

Eran aproximadamente 60 alumnos de los niveles Primario y Secundario que estaban por vivir una jornada inolvidable. Habían sido seleccionados para visitar la muestra Tecnópolis.

Entre el grupo de jóvenes pertenecientes a escuelas secundarias se encontraban mis alumnos: nueve estudiantes de 3º año de Polimodal de la Escuela Nº 4-052 "Juan Draghi Lucero", ubicada en la localidad de Godoy Cruz. Para Franco, Luís, Estefanía, Alejandra, Cintia, Natalí, Constanza, Alexander y María Eugenia, así como para los estudiantes de las otras escuelas, éste no era un viaje más. Tendrían la posibilidad de conocer Buenos Aires y viajar por primera vez en avión.

En el aeropuerto los minutos parecían avanzar lentamente, la espera se hacía interminable... hasta que finalmente llegó el momento tan ansiado por todos: una voz nos indicaba que el viaje estaba por comenzar.

Luego de transitar miles de kilómetros en una hora y media de vuelo, llegamos a Aeroparque "Jorge Newbery", lugar donde fuimos recibidos por Mariano y Samanta, guías del Ministerio de Educación de la Nación, encargados de acompañarnos a lo largo del día. Ellos nos comentaron que si bien nuestra estadía iba a ser breve, todo estaba organizado para que el tiempo fuera aprovechado al máximo. Nos explicaron que durante la mañana visitaríamos algunos lugares emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires como el obelisco, la Plaza de Mayo, el cabildo, la Casa Rosada, el Museo del Bicentenario y el barrio de La Boca, y en el transcurso de la tarde los diferentes shows y stands de la muestra Tecnópolis.

Como una espectadora privilegiada, ubicada en la primera fila de un espectáculo, me dediqué a observar a mis alumnos a lo largo del día: sus reacciones, sus preguntas, sus inquietudes, sus temores, sus expectativas.

Al emprender el viaje de regreso a Mendoza mis ojos advirtieron cómo la felicidad iluminaba el rostro de mis alumnos. Un clima de amistad reinaba entre ellos y entre los estudiantes de las otras las escuelas.Ya no eran grupos diferenciados de jóvenes que representaban a distintas instituciones: eran un grupo de amigos que se divertía cantando y jugando, donde unos a otros se prometían seguir en contacto y visitarse en breve.

Al finalizar el día recordé las palabras de Agusto Cury, quien dijo que "educar es ser un artesano de la personalidad, un poeta de la inteligencia y un sembrador de ideas". Me sentí feliz de haber sido una de las docentes que acompañó a los estudiantes en tan bella experiencia que, estoy segura de que será para ellos, como lo es para mí, un momento inolvidable.

Prof. Natalia Andrea Vargas Rubilar
Prof. y Lic. en Ciencias de la Educación
Asesora Pedagógica de la
Escuela N° 4-052 "Juan Draghi Lucero"
Godoy Cruz -Mendoza